¿Por dónde empezamos?

Te has preguntado alguna vez ¿por qué la gente pasa por delante de tu local y no entran?

¿Dónde está el fallo? ¿Tuyo o suyo?

Lo primero siempre es analizar tu negocio, con sinceridad y madurez

Pero ¿Cómo enfocar este análisis? Muy fácil!! Piensa en lo siguiente:

  • Puntos fuertes

¿Cuáles crees que son tus puntos fuertes? Piensa en los comentarios, miradas, opiniones,… de tus clientes o conocidos. Apúntalos todos en una lista y ve analizando uno a uno cada fortaleza.

Esta es tu ventaja competitiva, ponla en grande y no la pierdas nunca. Pero ¿Por qué? Tu fortaleza será lo que diferencie tu empresa del resto y será lo que haga que los clientes vayan a tu negocio en lugar de otro.

  • Puntos débiles

Siempre hay momentos en los que uno mismo se da cuenta de que algo está fallando. Es muy importante que en este punto seas sincero ya que de esto depende la salud de tu empresa.

Una vez listados tus puntos débiles lo que debes hacer es ir analizando uno a uno y hacer una distinción preguntándote ¿se puede solucionar?

Una vez listados lo que se pueden solucionar toca analizar poco a poco la solución para cada problema y los medios que hacen falta para solucionarlo.

  • Amenazas

Haz una lista con empresas de tu alrededor representen para ti una amenaza en el mercado.

Con este listado, ve decidiendo de cada empresa lo que te gusta y puedes adaptar a tu negocio y lo que no te gusta y no quieres que se presente nunca por tu puerta.

  • Oportunidades

Piensa en las posibilidades de tu negocio y las diferentes opciones para sorprender a tus clientes actuales o para atraer a tus clientes potenciales.

¿Por qué su importancia? Tienes que tener claro que los clientes vendrán si tu empresa les aporta algo diferente que tus competidores por lo que céntrate en desarrollar tus puntos fuertes buscando nuevos campos alrededor de ellos.

Este punto puede parecer el más difícil pero es el más satisfacción va a darte ya que una vez resuelto tendrás tu meta al alcance de la mano

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